Entre Tetechos y Salinas. Ojos de Tehuacán Norte.

Entre Tetechos y Salinas. Ojos de Tehuacán Norte.

En algún lugar de la Sierra Madre Sur, allá entre Puebla y Oaxaca, está la Reserva de la Biósfera Tehuacán-Cuicatlán. Es una zona llena de tesoros: biodiversidad única en el mundo, poblados con artesanías típicas, gastronomía original (con flores del desierto e insectos crujientes), fósiles de animales marinos de millones de años e incluso ¡¡huellas de dinosaurio!! Ajá, no les miento. Y falta lo mejor: puede conocerse en bicicleta. 

Hace unos años, Nicolás Legorreta y Cass Gilbert se dieron a la tarea de mapear, documentar y compartir dos rutas increíbles que recorren la Reserva: una en Puebla y otra en Oaxaca. Las rutas y recomendaciones están disponibles en la página de bikepacking.com, ahí pueden echarles ojo y descargarlas gratis.

A lo que vengo yo es a contarles cómo fue nuestra experiencia recorriendo la ruta que trazaron en Puebla, llamada “Ojos de Tehuacán Norte (TCBR)”. La hicimos recientemente, aprovechando el puente de marzo (gracias, don Beno, por nacer en marzo y no en mayo que hace más calor). En la descripción de la ruta sugieren tomarse 2 a 3 días y dicen que es para principiantes, así que a darle. 

 

La entrada a la Reserva es realmente impactante, la pequeña carretera de dos carriles y muchas curvas se va rodeando cada vez más de inmensos cactus columnares y dando una probadita de lo que viene. En un punto, a la izquierda del camino (yendo de Tehuacán a Zapotitlán) es posible ver las piletas en las que se recolecta una sal fósil que no se refina y sabe deliciosa, si van con tiempo, no duden en conocer el proceso.

 El primer día salimos ya tarde, la ruta empieza con 12 km de carretera para llegar desde Zapotitlán Salinas a San Antonio Texcala. La carretera es angosta, pero los coches son muy respetuosos. A partir de San Antonio empiezan unas subidas buenas de terracería y mucho sol, la vegetación deja de caracterizarse por altos cactus columnares y las biznagas, yucas y magueyes dominan los paisajes. Hay algunos pobladitos y colonias donde es posible reabastecerse de agua u otras cosas que sean necesarias.

Después de unos 42-45 km y a unos 5 km de llegar a San Juan Raya, los cactus columnares vuelven a robar cámara y todo el paisaje se llena de ellos. Esa entrada a la zona es realmente impactante. En San Juan Raya hay un museo comunitario y es posible contratar guías que te llevan caminando a ver pisadas de dinosaurio y otros atractivos de la región. Ahí mismo hay un campamento llamado El Cardonal, también tiene servicio de restaurante y cabañas. Son 50 km de Zapotitlán a San Juan Raya y un poco más de 1200 m de desnivel acumulado. 

 

 

El segundo día sigue teniendo subidas y por el tipo de vegetación, toca rodar bajo el sol prácticamente todo el tiempo (excepto si tienen la suerte de que esté nublado). De nuevo es fácil encontrar poblados y en ellos comida y agua. Hay muchos sitios que venden quesadillas, sopesitos, plátanos fritos y otras cosas masuditas y ricas y las órdenes son baratas (3 por $10). La gente en esos lugares es particularmente amable y sonriente, no duden en detenerse a platicar e indagar un poco sobre los lugares. Después de una colonia llamada San Martín hay un tramo de carretera de unos 6 km y después hay que tomar una desviación a la izquierda para cruzar (literalmente) una montaña. Esa subida está ya un tanto erosionada y difícil de rodar. Hay secciones en las que se puede y otras en las que no queda más que empujar y/o cargar la bici, ni modo.

Al final del día buscamos dónde dormir a las afueras de San Luis Atolotitlán; preguntamos a la gente si era seguro y no sólo nos dijeron que sí, sino que nos ofrecieron quedarnos en sus patios en caso de que no estuviéramos tranquilas. Ahí también se pueden encontrar tienditas más surtidas y comprarse unos plátanos, jitomates y pan dulce. Rodamos unos 43 km de San Juan Raya a donde dormimos a las afueras de San Luis Atolotitlán y unos 1,000 m de desnivel acumulado (nosotras hicimos más porque se nos pasó una salida y rodamos una subidona extra, ups).

 

El último día es más tranquilo, pues son ya pocas subidas y mayormente bajada. Los últimos kilómetros (unos 15) son de una terracería algo enmontada y totalmente rodeada por cactus columnares, magueyes y múltiples cactáceas más pequeñas. Quizás puede ponerse más técnica y es posible que haya espinas en el suelo, pero sigue siendo hermosa y segura. De hecho, ahí nos tocó que se nos cruzara una preciosa zorrita café en el camino. La ruta termina en Zapotitlán a la altura de un restaurante famoso por su comida tradicional (Intandehui) en caso de que lleguen con hambre. Ese último día de San Luis Atolotitlán a Zapotitlán Salinas son únicamente 34 km y cerca de 440 m de desnivel acumulado.

 

¿Cómo es el transporte? ¿Cuánto cuesta llegar?

Nosotras (tres mujeres) decidimos hacerla en tres días, así que salimos de CDMX (sur) el sábado muy temprano para volver el lunes por la tarde. Nos fuimos en coche y gastamos aproximadamente $1000 de gasolina y $710 de casetas en total, dejamos el coche en un hotel en Zapotitlán Salinas llamado El Calvario, que nos cobró $200 por el tiempo. Otra opción de transporte desde la CDMX es tomar un camión a Tehuacán, Puebla (según internet, están entre $200-250) y de ahí rodar hasta cruzarse con la ruta, a unos 15 km y un cerro de 200 m de por medio, en San Antonio Texcala. Esa es una opción más barata, si alguien la hace, por fis cuéntennos cómo le fue. 

¿Qué tipo de bicis y equipaje llevábamos?

Nosotras hicimos la ruta en dos bicis rígidas de montaña y una de gravel, las bicis de montaña con llantas mayores a 2” y la de gravel con 40 mm. Mi bici, una de las de montaña (verde) la vestí con un arnés de manubrio encargado de llevar la tienda de campaña en la que dormimos las tres y mi chamarra y la comida de ruta (frutos secos y nueces) en los elásticos; una bolsa de asiento con mi sleeping, bajo sleeping y mi ropa (pijama, ropa interior y una playera extra, no se necesita más); y un portabidón de 1.5 L para las cosas que quisiera tener a la mano, como mi celular, y tener más espacio para las frutas y verduras que se nos atravesaran.

En la bici de Brenda, una Turbo con parrilla trasera, pusimos una riñonera en el manubrio para que cargara bloqueadores, papel de baño y llaves (entre otras cosas); un portabidón de 1 L para llevar agua; y una bolsa seca agarrada con bungees que llevaba ropa y sleeping. Brenda mide 1.50 m, entonces llevar bolsa de asiento no es la opción por la distancia entre su asiento y su llanta, lo bueno es que la parrilla le permite cargar más cosas. Por último, Elena llevaba una bici tipo gravel (aunque en realidad es touring) que equipamos con dos bolsas de tijera para cargar ropa, un bajo sleeping y una cafetera; un portaherramientas con todo lo necesario para un cicloviaje (equipo para ponchadras, rajaduras, multiherramientas y cámaras extra); y un portabidón de 1.5 L para llevar una ánfora extra y las cosas que quisiera traer a la mano. 

Yo llevaba llantas tubeless y ellas no, pero ninguna de las tres ponchamos, así que yo no diría que son obligatorias/necesarias, a diferencia de la Baja Divide, por ejemplo. NO recomendamos (ni yo ni los de la página de bikepacking.com) llevar llantas menores a 40 mm.

 

 

¿Cómo es el clima?

La zona es de clima semiárido y su promedio de temperatura anual ronda por los 25 grados, así que es más bien calientito. A nosotras nos tocaron noches de por ahí de 15 grados, quizás en las madrugadas refrescaba un poco más, pero un sleeping de temperatura confort ~10-15 grados es suficiente. Ya si le temen al frío: unas calcetas y ropita térmica y nada pasará. Durante el día hace un SOLATZO y nos tocó rodar incluso a 44 grados en marzo, nos advirtieron que en mayo se pone peor, así que bueno: manga larga, buff, piel cubierta y bloqueador.

¿Cómo es la conectividad?

Hay bastantes poblados para reabastecerse de agua y comida, aún así, les recomiendo llevar capacidad de 3 L. En los pueblitos es fácil conseguir comida rica y barata: las órdenes de quesadillas y de sopes están a 3 por $10, ñamñam. El acceso a fruta y verdura sólo es posible en los poblados más grandecitos (ni se crean que son muy grandes), pero el agua pueden conseguirla en cualquier ranchito, sólo hay que pedirla y agradecerla. 

El único lugar con señal de celular en todo el recorrido es Zapotitlán Salinas, ninguno de los otros pueblitos tuvo (ni Telcel ni AT&T), pero vimos que algunas tienditas tenían fichas de WIFI, en caso de ser necesarias. 

¿Es seguro?

A partir de lo que nosotras vivimos esos días que estuvimos, podemos decir que sí, 100%. Pero como todo, es cuestión de suerte. La gente es sumamente amable y respetuosa, todo mundo saluda y sonríe y no sentimos que nuestra vida o integridad “peligraran” en ningún momento. El primer día acampamos en San Juan Raya (Campamento el Cardonal, $80 la noche) y el segundo a las afueras de un pueblo llamado San Luis Atolotitlán. Los momentos que hay que rodar por carretera, los coches son muy cuidadosos y rebasan dando todo el carril de distancia. Excelente experiencia. 

 

 

¿Está difícil?

A ver, esto depende bastante de la condición que cada quien traiga. No son muchos kilómetros (por ahí de 130 km), pero sí hay muuuchas buenas subidas (cerca de 2,600 m de acumulado), finalmente, es una sierra. Los caminos son de terracería perfectamente transitable, aunque algunas subidas son un poco resbalosas si no se tienen llantas con buen agarre. Hay una que otra bajada un tanto técnica y tramos con mucha roca suelta, pero sólo nos topamos con una subida que la única opción era empujar la bici porque ya estaba muy erosionada. En la página de bikepacking.com dicen que es una ruta para principiantes y coincido en la parte de “principiantes en el bikepacking”, pero definitivamente no para principiantes en la bici (al menos que sean muy deportistas y traigan un asiento chido). 

¿Cómo consigo la ruta para seguirla?

En la página de bikepacking.com pica a la sección de rutas (routes) y busca “Ojos de Tehuacán (TCBR) Norte”. Abajo del mapa hay una opción que dice “DOWNLOAD GPX” (descargar GPX), ahí hay que picarle y ese archivo puede cargarse a la ciclocomputadora, reloj inteligente o celular. A mí me gusta llevarlo en el cel y lo abro con la aplicación de maps.me (es gratuita y se pueden descargar los mapas), para cargarlo hay que pasarlo a KML y ya se puede abrir directamente. Nota: descargar la ruta es gratis.

¿Sí está chida?¿es recomendable hacerla?

100% SÍ. Si acaso está en tus posibilidades, te conoces sobre la bici y tienes ganas, ¡¡HAZLA!! Es hermosa, la flora y fauna son una locura, la comida una delicia, la gente un amor y los paisajes enamoran. En realidad es cortita y, como dije antes, si tienes ya una base en la bici y una bici adecuada, es sumamente disfrutable. 

Conocer nuestro país es un privilegio y hacerlo sobre ruedas lo hace aún más íntimo, si está en tus posibilidades: hazlo. (: 

Si hay algo que te hubiera gustado leer o saber de la ruta, no dudes en preguntarlo en los comentarios y gracias por haber leído esta breve reseña, ¡espero que haya servido para animarte!

Melissa.

 

 

 

 

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1 comentario

Hola, planeo hacer la ruta el fin de semana, es ideal entonces para hacerla en tres días? En dónde termina la ruta.como puedo llegar a la cdmx en bus?

Saul Tapia

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